Día 13: Último día en Japón y vuelo de vuelta.

Día 13: Último día en Japón y vuelo de vuelta.

Como nuestro vuelo de vuelta salía desde Narita Airport a las 21:20 aun podíamos disfrutas de un último día en Tokio. Dejamos las maletas en el hotel y pasamos el día visitando lugares que nos habían gustado y haciendo las compras que habíamos dejamos para el final para no cargar con ellas todo el viaje. Una de las cosas que compramos para regalar a nuestros padres fue el famoso cuchillo japonés. Pensamos que era una cosa típica y además útil. Si de algo tienen fama los cuchillos japoneses es de su gran calidad y lo pudimos comprobar porque cuando lo trajimos y se usó por primera vez cortan estupendamente. Cortes lo que cortes parece que estés cortando mantequilla. Nos sorprendió tanto que nos arrepentimos de no haber comprado uno para nosotros. Aunque no son nada baratos son una buena cosa para traer como souvenir porque son chulos, útiles y de muy buena calidad.

foto cuchillo

Para comprarlos volvimos a Kappabashi Dori, cerca del templo de Asakusa, la calle conocida por sus tiendas de menaje del hogar y utensilios de cocina, allí hay muchas tiendas que venden sólo chuchillos japoneses hechos artesanalmente. Pagamos unos 40-45 euros por uno mediano.

Transporte barato al aeropuerto

Ya que nuestro JRP ya estaba caducado y no lo podíamos usar para coger el Narita Express al aeropuerto, una muy buena alternativa para ir al aeropuerto mucho más barata que el Narita Express es el bus. Justo debajo del hotel Ryumeikan había una parada donde paraban buses de la compañía Keisei Bus (www.keiseibus.com.jp) que iban al Narita Airport. Un empleado en la parada te vendía el ticket a las horas de salida del bus. Había buses a Narita cada hora y tardaba aproximádamente una hora en llegar a la terminal 2 y 10 minutos más en llegar a la terminal 1. Pagamos 900Y por el billete, baratísimo comparado con el Narita Express (3140Y).

Así que un rato antes de las 18.00 recogimos las maletas del hotel, bajamos a la parada, compramos los tickets y esperamos el bus. A las 19.10 ya estábamos en el aeropuerto, 2 horas antes de nuestro vuelo de vuelta.

Con mucha pena aquí acababa el viaje más interesante y que más me ha gustado de todos los que he hecho hasta el momento. Japón es simplemente fascinante y cuando ya estás en el aeropuerto, a punto de marcharte, lo única idea que tienes en la cabeza es, que sin duda, volverás.